La vocación de todos, un tesoro por descubrir

Creemos que cada persona lleva un tesoro:
el misterio de Dios en ella.

La vida religiosa es una de las formas felices de revelar este tesoro; nuestra forma de vivirlo en la Congregación de Nuestra Señora, con alegría y paz, caminando junto a los pobres, puede contribuir a ello.

Los pedidos de los demás, de los jóvenes, que buscan dar sentido a sus vidas nos desafían.

Confiamos en Dios que sigue llamando:

“La mies es abundante pero los trabajadores pocos. "

Lucas 10, 2